Feragua ha tenido noticia durante esta campaña, a través de distintas comunidades de regantes, de un aumento de la presencia de especies invasoras en sus redes e infraestructuras de riego. La mayor duración de la campaña y el mayor volumen de agua circulante respecto a los últimos años han favorecido una mayor proliferación de estos organismos, obligando a intensificar las tareas de prevención, limpieza y mantenimiento.

El problema afecta especialmente a organismos como los briozoos y el mejillón cebra, que pueden acumularse en tuberías, filtros, tomas y otros elementos de las instalaciones, provocando obstrucciones e incidencias y dificultando el funcionamiento de las redes. Las comunidades de regantes han desarrollado durante los últimos años procedimientos para combatirlos y reducir sus efectos, pero estas actuaciones exigen limpiezas, purgas, vigilancia y otras medidas que incrementan de manera significativa las necesidades y los costes de mantenimiento.

Desde Feragua consideramos que la mayor incidencia observada esta campaña demuestra que las especies invasoras siguen constituyendo un problema importante para el regadío y que no puede darse por superado. Su prevención y control requieren una actuación continuada y coordinada y no pueden recaer exclusivamente sobre unas comunidades de regantes que ya están asumiendo buena parte del esfuerzo necesario para proteger sus infraestructuras.

Por ello, reclamamos a las administraciones que vuelvan a situar esta cuestión entre sus prioridades, habiliten ayudas para las actuaciones de prevención y control y recuperen la coordinación con el regadío. En particular, consideramos necesario reactivar la Mesa de Seguimiento para luchar contra la propagación de las especies invasoras, constituida conjuntamente por las administraciones estatal y andaluza, como espacio para evaluar la situación y acordar nuevas medidas. La experiencia de esta campaña confirma que el problema sigue plenamente vigente y que no se puede bajar la guardia.