Feragua ha propuesto a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural una modificación del actual decreto de estructura que permita definir de forma expresa las competencias de planificación, impulso y coordinación de la política sectorial de regadíos y atribuirlas a la Secretaría General de Agricultura. La propuesta pretende clarificar el reparto de funciones dentro de la Consejería y reforzar el peso del regadío dentro de la política agraria andaluza.

El Decreto 193/2026 ha atribuido a la Dirección General de Infraestructuras del Agua el fomento y la ejecución de las obras de transformación, modernización y consolidación de regadíos, una distribución que desde Feragua consideramos coherente con el creciente protagonismo de la propia Junta en la ejecución directa de estas actuaciones. Sin embargo, la nueva estructura no recoge de manera específica la función de «impulso y coordinación de los planes y programas en materia de regadíos» que sí figuraba expresamente en la organización anterior, ni atribuye de forma expresa a otro órgano la planificación sectorial del regadío.

Por ello, desde Feragua proponemos completar la actual distribución de competencias, manteniendo en el área de Agua las funciones relacionadas con la ejecución de las obras y las competencias propiamente hidráulicas, pero atribuyendo expresamente a la Secretaría General de Agricultura el impulso y coordinación de la normativa, la planificación y los planes y programas de regadíos.
La propuesta cobra especial sentido ante la voluntad expresada por la Junta de impulsar una Ley de Regadío Sostenible en la que participarán las secretarías generales competentes en materia de Agua y Agricultura. Si se quiere reforzar el regadío como una política estratégica para Andalucía, consideramos conveniente que su planificación, su desarrollo normativo y la coordinación de sus programas tengan también un encaje expreso en la estructura administrativa.

Esta clarificación facilitaría además la interlocución y coordinación con la Administración General del Estado, donde la planificación nacional de regadíos depende del Ministerio de Agricultura.