La Junta de Andalucía ha dado un nuevo paso en la tramitación de la futura presa de Cerro Blanco con la licitación del servicio de asistencia técnica para la redacción del estudio de alternativas de esta infraestructura hidráulica, una actuación considerada estratégica para incrementar los recursos disponibles en la provincia de Málaga y mejorar la garantía de suministro tanto para el abastecimiento urbano como para el regadío.
El contrato permitirá analizar las distintas alternativas de ubicación y diseño del embalse desde el punto de vista técnico, ambiental y económico, con el objetivo de seleccionar la solución más adecuada antes de proceder a la redacción del proyecto constructivo. Según la documentación de la licitación, la futura presa contribuirá a paliar el déficit estructural de recursos hídricos de la Costa del Sol, reducir la sobreexplotación de los acuíferos y aumentar la capacidad de regulación del sistema, una actuación ya contemplada en el Plan Hidrológico de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas.
La presa de Cerro Blanco constituye un buen ejemplo del retraso y la parálisis que han lastrado durante décadas la ejecución de las infraestructuras hidráulicas en España. Prevista por primera vez en el Plan Hidrológico de la Cuenca del Sur de 1995, posteriormente declarada obra de interés general del Estado e incorporada al Plan Hidrológico Nacional, esta infraestructura estratégica para la provincia de Málaga acumula ya más de treinta años de espera.
Aunque a comienzos de la década de los 2000 llegó a iniciarse la tramitación de actuaciones vinculadas al proyecto, la presa quedó posteriormente bloqueada y ha permanecido prácticamente sin avances durante más de dos décadas. La reciente licitación del estudio de alternativas supone, por tanto, un paso positivo para reactivar una actuación largamente postergada y considerada esencial para aumentar la capacidad de regulación, mejorar la garantía de abastecimiento y reducir la presión sobre los acuíferos de la Costa del Sol y el Valle del Guadalhorce.
