Feragua ha presentado sus alegaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes (EPTI) del cuarto ciclo de planificación hidrológica del Guadalete-Barbate (2028-2033), en las que rechaza expresamente que la adaptación al cambio climático se traduzca en una reducción generalizada de las dotaciones o de las concesiones de agua para regadío. El déficit hídrico de la demarcación no puede afrontarse disminuyendo la garantía de los usuarios, sino incrementando la garantía del propio sistema mediante nuevas infraestructuras y una gestión más eficiente de todos los recursos disponibles.
En sus alegaciones, Feragua defiende que la planificación hidrológica debe apoyarse en un auténtico mix hídrico, combinando aguas superficiales y subterráneas, reutilización, desalación, recarga de acuíferos e infraestructuras de regulación y transporte. Aceptar como estrategia estructural la reducción de dotaciones supone asumir la escasez como una realidad inevitable, cuando precisamente el objetivo de la planificación debe ser aumentar la resiliencia del sistema frente al cambio climático.
Por ello, las alegaciones presentadas solicitan que el Programa de Medidas incorpore actuaciones concretas para incrementar la disponibilidad de recursos, entre ellas las obras de regulación y contención de avenidas del río Álamo, la conexión entre los embalses de Bornos y Guadalcacín para evitar la pérdida de recursos por vertidos, un Plan de Balsas de Riego con cofinanciación pública y un programa específico de reutilización de aguas regeneradas para uso agrícola. Asimismo, reclaman la mejora del funcionamiento de la EDAR de Jerez, cuyos vertidos afectan a más de 13.000 hectáreas regadas aguas abajo del azud de El Portal, insistiendo en que la política hidráulica debe orientarse a crear más agua disponible y no a repartir menos de la existente.
