El deficiente funcionamiento de la estación de bombeo de Breña II, cuyos costes se repercuten sobre los regantes como si estuviera funcionando a pleno rendimiento, es otra razón más que sobrada para el rechazo del canon de regulación de La Breña II y Arenoso previstos para 2027. Este deficiente funcionamiento ha quedado más que acreditado en este año hidrológico, uno de los más lluviosos de la última década, en el que esta infraestructura sólo consiguió elevar al embalse 52 hectómetros cúbicos, cuando hubiera podido almacenar hasta 190 hm³. Como consecuencia, más de 142 hm³ terminaron sin embalsarse en el sistema de regulación del Guadalquivir.
Los datos acumulados confirman, además, que no se trata de un problema puntual. En los últimos cinco años hidrológicos el sistema habría permitido bombear 483 hm³, mientras que el volumen realmente almacenado apenas alcanzó 118 hm³, lo que representa una eficiencia inferior al 25% y más de 365 hm³ desaprovechados. Resulta completamente injustificable que los regantes continúen soportando los elevados costes de explotación y amortización de una infraestructura que costó cerca de 80 millones de euros y cuyo rendimiento efectivo permanece muy alejado de las expectativas.
