Desde Feragua hemos presentado nuestras alegaciones al proceso de revisión de la Directiva Marco del Agua (DMA), en las que reclamamos un mayor equilibrio entre los objetivos ambientales y la atención a las demandas. Este equilibrio formaba parte del espíritu original de la Directiva, pero se ha ido diluyendo con el tiempo en favor de interpretaciones que han priorizado de manera casi exclusiva los objetivos ambientales.
Las alegaciones presentadas inciden también en el papel clave de las infraestructuras hidráulicas como herramientas esenciales para garantizar la seguridad hídrica y permitir la adaptación al cambio climático. Frente a los actuales enfoques orientados a las ‘soluciones basadas en la naturaleza’, que se han mostrado tan demagógicos como insuficientes, insistimos en el papel que presas, balsas y obras de regulación en general deben jugar para asegurar el suministro, prevenir inundaciones y mejorar la resiliencia del sistema hídrico.
Asimismo, reclamamos una revisión del principio de recuperación de costes para garantizar una distribución más justa entre beneficiarios directos e indirectos. Entendemos que las infraestructuras hidráulicas generan beneficios de interés general que deben ser compartidos por el conjunto de la sociedad, evitando cargar de forma desproporcionada sobre los regantes.
Por último, solicitamos que la revisión de la DMA reconozca de forma expresa el carácter estratégico del regadío para la seguridad alimentaria, la cohesión territorial y la sostenibilidad ambiental. Defendemos un regadío moderno, eficiente e innovador, que lejos de ser visto como un problema, sea contemplado como parte de la solución para afrontar los desafíos climáticos, económicos y sociales de Europa.
