El Gobierno de España ha puesto en marcha un mecanismo extraordinario para la recuperación de infraestructuras de riego afectadas por las borrascas mediante el Real Decreto-ley 5/2026 y su desarrollo a través de la Orden APA/142/2026. El plan, dotado con un crédito extraordinario de 600 millones de euros, permite actuar por la vía de emergencia en la reparación de daños en comunidades de regantes.

La norma autoriza al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) a encargar directamente a TRAGSA, como medio propio de la Administración, la ejecución urgente de las actuaciones. Todas las obras se declaran de interés general del Estado y de utilidad pública, lo que permite agilizar trámites y ocupaciones necesarias. La dirección de obra será contratada también por la vía de emergencia con SEIASA, con el objetivo de reducir plazos y acelerar la recuperación de la capacidad productiva.

Las actuaciones elegibles deben tener como finalidad exclusiva la reparación y restitución de infraestructuras a su estado anterior al daño causado por las borrascas. Se incluyen limpiezas y reparaciones de balsas, acequias, canales y compuertas, quedando expresamente excluidos los trabajos ordinarios de mantenimiento o conservación. Es importante subrayar que el procedimiento exige que la comunicación de daños se realice exclusivamente por vía telemática a través de la sede electrónica del MAPA, acompañada de declaración responsable y consentimiento expreso para la actuación administrativa.

El plazo para presentar la comunicación finaliza el 15 de abril de 2026, fecha a partir de la cual no se admitirán solicitudes. Posteriormente, la Dirección General de Desarrollo Rural verificará los daños y establecerá la prioridad de ejecución atendiendo a criterios agronómicos, número de explotaciones beneficiadas y rapidez de intervención.

Echamos en falta la medida aprobada por la Junta de Andalucia, de eximir del pago de los cánones y tarifas en aquellos sistemas de riego fuertemente afectados por las borrascas e inundaciones, que aliviaría a los regantes de los fuertes daños sufridos en cultivos e infraestructuras de riego.

Desde Feragua valoramos positivamente la activación de este mecanismo extraordinario, tanto por su dotación presupuestaria como por la tramitación por la vía de emergencia. No obstante, consideramos igualmente importante que el procedimiento de verificación y priorización tenga en cuenta la realidad sobre el terreno y la dificultad material de aportar determinada documentación en contextos de urgencia. Facilitar la gestión administrativa, simplificar al máximo los requisitos formales y evitar exigencias desproporcionadas resultará clave para que las ayudas puedan cumplir eficazmente su finalidad: restaurar cuanto antes la capacidad operativa de las infraestructuras y garantizar la campaña de riego.