La cara positiva del temporal es, lógicamente, el cambio radical que ha experimentado la situación hidrológica. El más del 80% embalsado representa ya el mejor escenario hidrológico de la última década. A comienzos de año hidrológico, 1 de octubre de 2025, Andalucía presentaba un porcentaje de llenado del 43% con 5,135 hmᶟ almacenados. A 16 de febrero de 2026, el porcentaje de llenado ascendía a más del 82%, frente al 38,12% de hace un año.

Por cuencas, el Guadalquivir se encuentra al 81%, el doble que hace un año, cuando se encontraba al 39%. También ha duplicado su nivel de llenado la Regulación General, que se encontraba el año pasado al 32% y ahora roza el 78%. Más drásticamente aún ha cambiado la situación del Guadalete-Barbate y del Tinto-Odiel-Piedras. En primera, el agua almacenada roza el 93% de la capacidad total, 60 puntos más que el año pasado, mientras que, en la cuenca onubense, los embalses estaban el año pasado al 51,6% de su nivel máximo y ahora se encuentran casi al 94%. Por último, la Cuenca Mediterránea andaluza supera actualmente el 75 % ,30 puntos superior a lo embalsado a principios de año hidrológico.