Feragua quiere expresar su apoyo a las organizaciones agrarias en sus movilizaciones contra la PAC y el acuerdo MERCOSUR, políticas que no son sino la confirmación de un continuo hostigamiento al sector agrícola, representativo de la baja consideración que las administraciones, en sus diferentes niveles territoriales, vienen mostrando desde hace más de una década hacia un sector que es estratégico para nuestro Continente y de forma singular para el sur de Europa.

En particular, la agricultura de riego, que aporta el 70% de la producción agrícola nacional, es crítica para Andalucía y para España pero, incomprensiblemente, sus propias administraciones vienen socavando también su futuro con decisiones basadas en criterios exclusivamente medioambientales que nos condenan a la dependencia alimentaria y a la despoblación rural, pues la falta de inversión en regulación y modernización no sólo pone en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones, sino que compromete la soberanía alimentaria y condena al medio rural al abandono.

Luchar contra la España vaciada es favorecer la actividad agrícola, no ponerle trabas. La moderna agricultura de riego no sólo crea empleo y riqueza en el medio rural, sino que es vital desde el puno de vista de las exportaciones y el equilibrio de la balanza comercial y desde algo aún más clave: la soberanía alimentaria. Cuando perdamos nuestra autonomía estratégica para abastecernos de los alimentos que llegan a nuestra mesa, y seamos tan dependientes de otras economías en agricultura como lo somos ahora en componentes para móviles o placas solares, que nadie se extrañe. Porque ese es el final al que conducen políticas como la PAC, acuerdos como el de MERCOSUR y planes hidrológicos que se quedan en papel mojado porque las presiones ecologistas impiden que sus obras se ejecuten.