Desde Feragua hemos participado en la visita de una delegación institucional de Hungría a la Comunidad de Regantes del Viar, celebrada ayer en Alcalá del Río, en el marco de un programa de intercambio impulsado con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) para dar a conocer el modelo español de gestión del agua y del regadío.

Durante la jornada, en la que estuvieron presentes representantes institucionales húngaros de alto nivel, nuestro presidente, José Manuel Cepeda, y nuestro secretario general de Feragua, Pedro Parias, expusieron el papel de las Comunidades de Regantes en la gestión del agua en España, destacando su naturaleza jurídica, su organización interna y su función clave en la administración eficiente y sostenible de un recurso público como es el agua.

En su presentación trasladaron a la delegación húngara que las Comunidades de Regantes son corporaciones de derecho público, adscritas a los organismos de cuenca, con autonomía interna para la gestión del riego, y constituyen un modelo singular de gobernanza participativa, en el que los propios usuarios asumen responsabilidades directas en la distribución, control y administración del agua, siempre bajo el marco normativo y la supervisión de la Administración hidráulica.

Asimismo, pusieron en valor las ventajas del modelo español, que permite una gestión racional y equitativa del recurso, la aplicación directa de la normativa en la gestión diaria, la recaudación de los costes de las infraestructuras hidráulicas y la participación de los regantes en los órganos de gobierno de las confederaciones hidrográficas. Un sistema flexible, democrático y eficaz, especialmente relevante en cuencas con una elevada demanda agrícola como la del Guadalquivir.

La visita a la Comunidad de Regantes del Viar permitió mostrar el papel de las comunidades en la modernización del regadío, la eficiencia en el uso del agua y la adaptación a los episodios de sequía y escasez, cuestiones de especial interés para la delegación visitante. La jornada formó parte de un programa más amplio de encuentros técnicos y visitas institucionales en Andalucía, que incluyó también visitas a infraestructuras hidráulicas como el embalse de Melonares y al Canal del Viar, y que tuvo como objetivo conocer de primera mano la experiencia española en planificación hidrológica, gestión del regadío y gobernanza del agua.