El secretario general de Feragua, Pedro Parias, participó este miércoles en Madrid en la jornada “Agua y futuro: Hoja de ruta para España”, organizada por SEOPAN y FAPE, en representación de FENACORE. En una mesa redonda centrada en la transición “de la escasez a la resiliencia”, Parias alertó de que España se adentra en una “nueva normalidad” marcada por sequías más largas, impacto creciente del cambio climático y una mayor exposición a episodios de lluvias torrenciales. Recordó que las proyecciones ya anticipan descensos del 4–7% en los recursos disponibles en varias demarcaciones, lo que exige una respuesta más ágil, coordinada y basada en criterios técnicos.

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Durante su intervención, el secretario general de Feragua subrayó que el regadío es “el usuario que primero sufre las restricciones y, al mismo tiempo, el que sostiene la seguridad alimentaria y el equilibrio territorial”. Pedro Parias reivindicó el papel de las comunidades de regantes como “la primera línea real de adaptación” al nuevo contexto hídrico, destacando que llevan años reorganizando dotaciones, pactando reducciones internas y garantizando la continuidad de la producción incluso en los periodos más críticos. “Sin las comunidades de regantes, la gestión de las sequías sería más caótica, más conflictiva y mucho más costosa para la Administración”, señaló.

El secretario general de Feragua puso también en valor las obras de regulación, tanto presas como balsas. De las presas, “tan denostadas en la planificación del agua”, señaló que “son las que dan hoy garantía real a la gran mayoría de ciudades del país y más del 70% del regadío”, y concluyó que, junto con las balsas, “son la medida que pueden aportar más resiliencia frente a sequías e inundaciones futuras”.

Asimismo, reclamó además una mejora decidida de la gobernanza y del marco regulatorio para superar la parálisis inversora que sufre el país. Recordó que, a mitad del periodo de planificación, “no está ejecutado ni un 20% de lo previsto en los Programas de Medidas” y defendió la necesidad de combinar, sin dogmas, todas las soluciones disponibles: regulación, desalación, reutilización, aguas subterráneas, modernización de regadíos y digitalización. Subrayó que no se puede seguir tardando años en tramitar inscripciones o renovaciones de concesiones, un bloqueo que “espanta la inversión y frena la resiliencia hídrica que España necesita”.

Finalmente, el secretario general de Feragua insistió en que es imprescindible un esfuerzo inversor estable y sostenido, que permita articular un mix hídrico flexible en cada cuenca y garantice seguridad hídrica, alimentaria y ambiental. “La resiliencia no se logra solo con medidas blandas: siguen siendo imprescindibles las infraestructuras hidráulicas clásicas (embalses, pozos y trasvases),  el uso conjunto racional de aguas de distinta procedencia, la modernización integral del regadío y las medidas no convencionales (desalación y regeneración), reclamando que la gestión del agua responda a criterios de unidad de cuenca y de equilibrio territorial.