En ella se anunciarán las dotaciones definitivas de la próxima campaña, que estarán marcadas por unas durísimas restricciones.

La Comisión de Desembalse en la que se anunciarán las dotaciones definitivas para la próxima campaña de riego en la Cuenca del Guadalquivir se celebrará el próximo 11 de mayo y lo que es seguro es que se caracterizarán por unas durísimas restricciones, superiores en cualquier caso a más del 50% de una dotación normal. También es seguro y definitivo, para nuestra desgracia, que este será el cuarto año consecutivo sin recortes en el uso del agua, a pesar de lo cual las inversiones en infraestructuras hidráulicas ni están ni se le esperan.

Buen momento para recordar lo que significan restricciones para el regadío. Las dotaciones deficitarias no salen gratis. Al contrario, significan para los regantes, modificación de cultivos, tierras dejadas en barbecho y aplicación de técnicas de riego deficitarias que merman la productividad para tratar de minimizar la rentabilidad de las explotaciones. En consecuencia de todo lo demás, muchos millones que dejan de facturarse y muchos empleos que no van a poder mantenerse.

Y si la situación es muy grave para todo el regadío de la Regulación General, también lo es para el sector arrocero, que por segundo año consecutivo, tendrá que dejar una gran parte de su superficie sin regar.