El Gobierno firma con SEIASA un acuerdo para activar el plan de modernización de regadíos con ese primer paquete de inversión pública.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha suscrito con la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA) dos convenios para ejecutar actuaciones en modernización de regadíos que suman una inversión pública de 332 millones, que se convertirán en 500 millones de euros con la inversión privada.

El primer convenio supone la puesta en marcha de las inversiones para la mejora de la eficiencia y sostenibilidad de los regadíos, incluidas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) de la economía española, que, en esta primera fase, abarca 45 actuaciones con una inversión pública de 260 millones de euros. Con las aportaciones privadas ascenderá en total a 325 millones de euros.

El segundo acuerdo de colaboración es para la realización de obras contempladas en la planificación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) de regadíos declarados de interés general, con un gasto público de 72 millones de euros que movilizarán una inversión total de obra ejecutada de 175 millones de euros. Este programa contempla 14 actuaciones para modernizar 29.000 hectáreas de superficie cultivable.

El plan para la mejora y eficiencia de la sostenibilidad de regadíos a cargo del mecanismo de recuperación tendrá una segunda fase a partir de 2022 con una inversión pública de 303 millones de euros y 48 nuevas actuaciones. El total de este plan suma 563 millones de fondos públicos, que con el 20 % de colaboración privada supondrá una inyección de 704 millones de euros y supondrá la modernización de más de 100.000 hectáreas de regadíos, lo que valoramos muy positivamente, por lo que supone de inversión en materia de mejora de regadíos, presupuestariamente debilitada en los presupuestos de los últimos años, tanto por el MAPA como del MITECORD.

Los proyectos incluidos han sido seleccionados por el MAPA a propuesta inicial de los más de 300 proyectos y 3.000 millones de inversión elevadas por las comunidades autónomas, de acuerdo a los requisitos de sostenibilidad ambiental, eficiencia energética, e implementación de nuevas tecnologías exigidos por la Unión Europea para la aplicación de los fondos de recuperación. Al estar financiados con éstos, las obras deben estar terminadas en el año 2026.

Luis Planas ha destacado que se trata de «la mayor inversión pública en regadíos sostenibles de las últimas décadas» y que va a suponer un importantísimo avance no solo en la sostenibilidad medioambiental, en la eficiencia de los recursos y en la tecnificación, sino también en la mejora de la productividad y rentabilidad del sector agrario.

No obstante, desde Feragua pedimos al Ministerio de Agricultura que apueste por la modernización “clásica” del regadío que conlleva ahorro de agua y mejora de la productividad de las explotaciones de regadío y no solo – que también – con proyectos relacionados con la digitalización y la descarbonización.