Son noticias que se tendrán que decantar por un lado o por otro, por el positivo o por el negativo. Pronto deberíamos tener noticias.

Breña II y Arenoso. Ya va siendo hora de que el Ministerio haga el traspaso de la gestión de estas presas a la CHG. 1,3 millones es el ahorro anual que eso supondría para el regadío. La sociedad estatal ACUAES explota ambas presas actualmente repercutiendo un importe de explotación y mantenimiento superior a los 400.000 euros por presa cada año, cuando los costes medios por presa de la CHG no superan los 200.000 euros por presa. Por otro lado, pasar la gestión de estas presas al organismo de Cuenca nos permitiría ahorrarnos el injusto IVA que ACUAES repercute a la CHG en su factura y que la CHG repercute a los usuarios.

Modificación de los criterios de ayudas al regadío de la administración andaluza. La nueva administración andaluza ha preparado un nuevo proyecto de orden que regula las ayudas al regadío con fondos FEADER, proyecto al que ya hemos presentado alegaciones. El cambio necesita ser mucho más profundo que el inicialmente diseñado.  Es precisa la supresión, como criterio de obtención de ayudas, de la obligación vigente de conseguir una eficiencia mínima del 85%, una restricción ilógica que hace inviable la modernización de gran parte del regadío andaluz. Es necesaria asimismo una simplificación del proceso de tramitación de las ayudas que acabe con el actual sistema de dos fases, que solo genera pérdida de tiempo y expectativas defraudadas. Asimismo, cualquier cálculo del ahorro que no se haga sobre el volumen que autoriza el título concesional es abrir la puerta a la arbitrariedad y el uso político de las ayudas. Hay que eliminar toda la ambigüedad de la normativa en relación con el objetivo de ahorro de agua. Finalmente, es necesario subir de 5 a 20 millones el nivel máximo de ayudas para que puedan acometerse los grandes proyectos de mejora que necesita el regadío.

Pacto Andaluz por el Agua. Nosotros estamos a favor de los pactos, pero sobre todo de los pactos que nacen para cumplirse. La idea de promover un Pacto Andaluz por el Agua, lanzada por la actual consejera Carmen Crespo, nos parece muy bien para sacar las políticas de agua de la guerra partidista, pero siempre que este pacto vaya acompañado de un calendario de inversiones con presupuestos garantizados para su ejecución. De lo contrario será papel mojado.