La innovación en la agricultura de regadío protagonizó la mesa redonda celebrada durante el Open Day de HY4RES, en la que participaron Isidoro Millas Pradere, representante de la propiedad de la finca Las Catalinas; Miguel Crespo Chacón, CTO de Easy Hydro Solutions; Juan Lobo García, técnico de la Dirección de Financiación de la Agencia Andaluza de la Energía; y Emilio Camacho Poyato, catedrático de la Universidad de Córdoba. El debate estuvo moderado por Francisco Carrasco Arenas, responsable técnico de FERAGUA.

Uno de los asuntos que centró la discusión fue la creciente relación entre agua y energía en la agricultura de regadío. Emilio Camacho recordó que la modernización del sector se orientó inicialmente hacia el ahorro de agua, pero que posteriormente apareció un nuevo desafío: el energético. En este sentido, defendió la necesidad de abordar ambos objetivos de forma conjunta y destacó el papel que pueden desempeñar los datos y las nuevas tecnologías para anticipar necesidades futuras y facilitar una toma de decisiones más eficiente por parte de agricultores y comunidades de regantes.

Desde la perspectiva tecnológica, Miguel Crespo puso el foco en las dificultades que plantea la integración masiva de energías renovables en el sector agrario. Señaló la necesidad de reforzar las infraestructuras eléctricas, mejorar la capacidad de conexión a la red y avanzar en soluciones de almacenamiento energético adaptadas a las necesidades específicas de cada comunidad de regantes. Asimismo, destacó el creciente interés que despierta la microhidráulica como tecnología capaz de aprovechar recursos energéticos ya disponibles en determinados sistemas hidráulicos.

Por su parte, Juan Lobo repasó las distintas líneas de apoyo impulsadas por la Agencia Andaluza de la Energía para fomentar la eficiencia energética y el uso de energías renovables en el sector agrario, incluyendo actuaciones relacionadas con la automatización del riego, la sustitución de equipos de bombeo, el autoconsumo fotovoltaico y otras alternativas energéticas complementarias como la biomasa, el biogás o el biodiésel.

Finalmente, Isidoro Millas aportó la visión del usuario final y recordó que la energía se ha convertido en un factor estratégico para la competitividad de las explotaciones agrarias. En su intervención advirtió de que, aunque la implantación de energía fotovoltaica avanza a gran velocidad, la capacidad de las infraestructuras eléctricas y de distribución no siempre evoluciona al mismo ritmo, por lo que reclamó una mayor coordinación entre administraciones, operadores y usuarios.

A pesar de abordar perspectivas muy diferentes, los participantes coincidieron en una idea común: la competitividad futura del regadío dependerá cada vez más de su capacidad para integrar energías renovables, aprovechar el potencial de la digitalización y gestionar de forma inteligente los recursos hídricos y energéticos disponibles.